Expertos en botánica advierten de los daños del embalse de Barrón en la flora autóctona de Añana

genista eliassennenii

La nueva carretera que rodearía la presa entraría en contacto con el hábitat de la genista, que podría desaparecer de la zona por los cambios en las condiciones y el clima

VITORIA. La carretera A-4319 entre Atiega y Barrón tendrá un nuevo trazado si finalmente se contruye el embalse de Barrón, la gran estructura que pretende abastecer el regadío de los Valles Alaveses. Sin embargo, la nueva ubicación de la calzada tendría graves consecuencias sobre la flora autóctona. Así lo creen los botánicos Pello Urrutia, del Instituto Alavés de la Naturaleza; Patxi Heras, del Museo de Ciencias Naturales de Álava y Julian Alejandre, autores de un informe que corrobora el impacto que la presa y sus accesos tendrían sobre la flora de esta zona de la Cuadrilla de Añana.

Una de las especies a la que más afectaría esta obra es la ‘Genista eliassennenii’. Esta mata perteneciente al género de las leguminosas y fácilmente reconocible por sus pétalos amarillos se extiende por todo el sistema ibérico, pero la variedad ‘eliassennenii’ –la más norteña– se concentra en una estrecha franja entre el norte de Burgos y el este de Navarra. Su paso por Álava señala un territorio de transición climática entre lo cantábrico y lo mediterráneo.

«Estimamos que la construcción del embalse de Barrón supondría la desaparición directa de la mitad de su población», afirmó ayer Urrutia, quien estudió esta planta a lo largo de toda España junto a Pedro Uribetxebarria,  durante la presentación de las conclusiones del documento. Descrita en 1988, esta genista figura en la categoría de ‘Rara’ en el ‘Catálogo vasco de especies amenazadas de la fauna y flora silvestre y marina’. «Es una especie conocida administrativamente y, sin embargo, su presencia no figura en los informes para la Declaración de impacto ambiental de la Diputación foral de Álava y el Gobierno vasco», destacó junto a Andrés Illana, portavoz de la plataforma ‘No al Embalse de Barrón- Añana’. El Ministerio de Medio Ambiente aún debe completar esta declaración.

La ‘genista eliassennenni’ aparece en lugares donde prácticamente ninguna otra planta puede sobrevivir.,Se extiende en una superficie cercana a las 1,6 hectáreas en la zona donde se construirá el embalse, y allí se contabilizan alrededor de 200 ejemplares. Sin embargo, la presa de 4,96 hectómetros cúbicos y una superficie de 42,50 hectáreas de agua generaría niebla y otra serie de cambios ambientales que, según estos botánicos, «terminarían por completo con la especie». «En este caso no se puede alegar desconocimiento, cualquier posible intervención debe plantearse desde el respeto a la naturaleza», recalcó Urrutia.

Las águilas, en peligro
Los impulsores del proyecto diseñado por la Confederación Hidrográfica del Ebro ya reconocieron que sería necesario bombear el agua para llenar el nuevo embalse. Ekologistak Martxan presentó alegaciones por la presencia de una pareja de águilas reales en las inmediaciones. La variante de la carretera quedaría a 700 metros del nido de esta especie amenazada, lo que podría ahuyentarlas. «Hemos solicitado una comparecencia en Juntas Generales; es una obra sin sentido», avanzó Illana.

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